Cómo funciona
El recorrido de una cita, de principio a fin.
Siete pasos. Los mismos que ocurren hoy en el negocio que ya está usando Citelia.
Los siete pasos
El cliente escribe
Manda un mensaje a la línea de citas. No instala nada, no crea una cuenta, no aprende una app nueva. La primera vez, el asistente le pide el nombre y lo demás que haga falta en medio de la conversación.
El asistente consulta tu agenda
Los horarios que ofrece salen de tus servicios, tus profesionales y tus horas reales. Si no hay cupo, no lo inventa: esa es una regla del sistema, no una instrucción que el modelo pueda ignorar.
El cliente elige y confirma
El asistente repite servicio, día y hora antes de crear nada. Si el servicio es a domicilio, ahí mismo pide la dirección. Si es en tu local o virtual, no la pide.
La cita queda pendiente y te llega
Antes de guardarla, la base de datos vuelve a verificar que el espacio siga libre. Dos personas no pueden quedarse con la misma hora aunque escriban al mismo tiempo. La cita entra como pendiente y te avisamos.
Tú confirmas
Desde el panel o desde tu propio WhatsApp. Al confirmar, el cliente recibe el aviso. Si rechazas, también — y con el motivo, si lo escribes.
El recordatorio sale solo
Una hora antes, el cliente recibe un mensaje. Es donde más se recupera: el que no iba a llegar suele avisar ahí, y esa hora se puede volver a vender.
La cita se cierra
Cuando pasa la hora, la cita confirmada se marca como completada sin que hagas nada. Después el cliente puede dejar una reseña — una sola, y solo si la cita de verdad ocurrió.
Las reglas
Lo que el sistema no deja hacer, tampoco lo deja hacer al asistente.
Un asistente de IA que administra tu agenda necesita límites que no dependan de cómo esté redactada una instrucción. Estos están en el código y en la base de datos.
Cancelación hasta 2 horas antes
El cliente puede cancelar solo desde WhatsApp. Pasado ese límite ya no, y tiene que hablar contigo.
El asistente nunca inventa
Ni horarios ni precios ni servicios. Todo sale de tus datos. Y no ejecuta acciones por su cuenta: el sistema decide qué se puede hacer, el modelo solo redacta.
«Cualquier profesional» funciona
Si al cliente le da igual quién lo atienda, el sistema asigna al primero disponible que sepa hacer ese servicio.
Cada quien ve lo suyo
Un cliente solo consulta sus propias citas. Los datos de tu negocio solo se le muestran a los números que tú registres como administradores.
¿Quieres verlo con los servicios de tu negocio?
Te lo montamos con tus servicios y tus horarios reales para que pruebes la conversación antes de decidir nada.